CATEGORIA: 'Personajes de Sevilla'
Luis Daóiz (1767-1808), el famoso héroe del Dos de Mayo de Madrid, nació en Sevilla, en la collación céntrica de San Miguel y fue bautizado en esa parroquia. Murió en la acción que creó su fama heroica, aunque ya antes había participado en hechos de sangre y honor, como la batalla de Trafalgar.
Antonio Susillo (1857-1896) tuvo un sino trágico, completándolo con algo imprescindible en cualquier drama romántico: el suicidio. Fue uno de los escultores más famosos de la España de la segunda mitad del siglo XIX y en su desdichado final no faltó ningún elemento desgarrador: se dio muerte un 22 de diciembre, tras haber terminado un Crucifijo, conocido en Sevilla como el Cristo de las Mieles, porque las abejas hicieron un panal en su boca, destinado al cementerio; fue enterrado a los pies de su propia escultura el día de Nochebuena.
RETRATO
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último vïaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
Antonio Machado
El sueño bajo el sol que aturde y ciega,
tórrido sueño en la hora de arrebol;
el río luminoso el aire surca;
esplende la montaña;
la tarde es polvo y sol.
El sibilante caracol del viento
ronco dormita en el remoto alcor;
emerge el sueño ingrave en la palmera,
luego se enciende en el naranjo en flor.
La estúpida cigüeña
su garabato escribe en el sopor
del molino parado; el toro abate
sobre la hierba la testuz feroz.
La verde, quieta espuma del ramaje
efunde sobre el blanco paredón,
lejano, inerte, del jardín sombrío,
dormido bajo el cielo fanfarrón.
Antonio Machado
(1928-95) Novelista español, n. en Sevilla y m. en Valencina de Concepción (Sev.). A partir de su primer trabajo narrativo, Por el río abajo, realizado en 1956 en colaboración con Armando López Salinas, practicó el realismo social con La zanja (1960), Un cielo difícilmente azul (1961), Germinal y otros relatos (1962), El capirote (1963) y Testa de copo (1963). Fue luego evolucionando hacia un estilo personal, más elaborado y rico, con títulos como Ines just coming (1968), Guarnición de silla (1970), Florido mayo (1973), La buena muerte (1976), Los invitados (1978), finalista del premio Planeta y en el que fabula sobre el crimen de Los Galindos, El correo de Estambul (1980) y Con flores a María (1981). Publicó también dos trilogías, A la izquierda del Sol y Giralda. Consiguió el premio de la Crítica con Guarnición de silla y el Alfaguara con Florido mayo.
*www.biografiasyvidas.com
Pag.1642-1643 Enciclopedia de Andalucía. Edit. Anel Tomo IV , 1979
GARCIA GALISTEO, Carmen. “CARMEN SEVILLA”.
Actriz y cantante n. el16 de octubre de 1930, en Sevilla. Se inicia en el mundo del espectáculo desde muy joven, actuando como bailarina en el espectáculo teatral “Rapsodia española”, junto a Paquita Rico y Ana Esmeralda, que también triunfaron, como ella, en los escenarios y el cine. Tenía entonces 12 años. Desde muy niña demostró notables disposiciones para el canto y el baile. Su nombre figuró en la nómina de los cuerpos de baile de Enrique Castro y Paco Reyes, llegando a formar pareja, en algunos espectáculos, con el Príncipe Gitano.
Su primera pelicula fue “Jalisco canta en Sevilla”, en 1948, junto a Jorge Negrete, rnáximo ídolo de la canción ranchera mejicana de aquellos momentos, y bajo la dirección de Fernando de Fuentes. Su belleza y simpatía le facilitan un rápido triunfo. Rueda seguidamente “La guitarra de Gardel” (1 949), “Filigrana”, “Cuentos de la Alhambra”, “La revoltosa” (1950) y “El sueño de Andalucía” (1950), al lado de Luis Mariano, otro cantante que le ayuda y le impulsa a subir, junto al éxito logrado en “La hermana San Sulpicio” en la versión de 1952 y “Un caballero andaluz” que le reafirma en su triunfo popular. Vuelve al lado de Luis Mariano en “Violetas imperiales” (1952) y “La bella de Cádiz” (1953). “La pícara molinera” (1954), “Congreso en Sevilla” y “La fierecilla domada” (1955) son sus siguientes logros, a partir de los cuales su carrera se haría más internacional al rodar en Francia, junto a Fernandel, “El amor de Don Juan” (1956). Todas estas cintas le sitúan como una de as estrellas más populares del cine español en los años cincuenta. Progresivatnente fue abandonando el canto y el baile en sus películas e intentó derivar a convertirse en actriz dramática. En este sentido fue decisiva la oportunidad ofrecida por Juan Antonio Bardem en ‘La venganza” (1957), sobre la probleniática del campesino andaluz, donde encarnó un personaje francamente dramático y con acierto estimable. Dentro de su actuación internacional cabe destacar el papel incorporado junto a Vittorio de Sica en “Pan, amor y … Andalucía” en 1958, la María Magdalena de “Rey de Reyes”, de Nicholas Ray (1960). Ese mismo año contrajo matrimonio con el compositor y director de orquesta Augusto Algueró, y recibía la Cruz de Artes, Ciencias y Letras de España como premio a su ya dilatada carrera artística. Un trofeo más para la que seguía ocupando un lugar de privilegio en las preferencias del púbbco español y latinoamericano.
En 1961 interpreta “El Secreto de Mónica”, de José María Forqué, incorporando el papel de una mujer de compleja sicología. El esfuerzo de convertirse en dramática le permitió llevar a cabo una labor más interesante como actriz, pero le restó popularidad y favor del público. Esto le hizo volver a interpretar películas de corte popular, como “El balcón de la Luna”, junto a Paquita Rico y Lola Flores, “Crucero de verano” (1966), “Carffino del Roclo”, “La guerrillera de Villa”, “El relicario” y “Un adulterio decente”.
Primero con “Enseñar a un sinvergüenza” y después con “El techo de cristal” intenta de nuevo la carrera dramática que se consolida con otros títulos, tales corno “Nadie oyó gritar”, “La cera virgen” de José María Forqué, “No es bueno que el hombre está solo” (1973), de Pedro Olea y “La loba y la paloma” de Gonzalo Suárez, “La promesa” y otras, que se encuentran entre lo más destacado de su carrera artística. Entre sus últimos films apuntamos “Rostros” en el que corrió la nueva experiencia de actuar no sólo como actriz, sino que también asumió el de la producción. Debido al fracaso comercial de esta cinta y la desavenencia rnatrimonial con Augusto Algueró, en estos momentos se encuentra prácticamente retirada del mundo del cine, estando sentimentalmente unida a Vicente Patuel.
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